28 junio 2006

BRAIN

Así es como llamo yo a mi cerebro cuando está revolucionado, no lo utilizo como traducción, sino más bien como onomatopeya por su estado que a mí se me antoja el motor de una 50cc.

Llevo días con brrrrrrain.
No para. No me deja dormir. Va por libre...

Salta de un pensamiento a otro sin ton ni son.
Lo mismo está pensando en que no he puesto una lavadora que salta a un pensamiento sobre el trabajo o a uno sobre una receta del pastel de manzana.
Igual está contento por la proximidad de las vacaciones que se revoluciona y saltan chispas pensando en el curro.

Relájate, brain!!! yo te quiero ce-re-bro que suena mejor :P

27 junio 2006

CORREOS

Noooo, no es una orden :P

Hoy he tenido que ir a echar el correo al buzón de la esquina.
Le tengo pánico!!
Tirar una carta al buzón es de las cosas que más vacío deja en mí.
Primero reviso la carta por delante, por detrás, compruebo tres veces que llevan sello, que las direcciones son legibles... luego separo los destinos: estan para ciudad, estas otros destinos. Bien, las agrupo y las introduzco en la abertura... no abro la mano, permanecen pegadas a mis dedos, tengo que pensar en la orden de mi cerebro a mi mano "dile que las suelte!, abre los dedos!, suéltalas coño!!"
Cuando las echo, ando tres pasos y me paro en seco, mi corazón da un brinco. Mi único pensamienteo es "he tirado algo al buzón que no debía!"

Esta sensación en menor medida también la tengo cuando le doy al botón de "enviar" del correo electrónico.

Me gustaba enviar cartas escritas a mano pero reconozco que muchas se quedaron en el sobre con el sello pegado por ahorrarme tirarlas al buzón.

No hay vuelta atrás... y creo que eso es bueno!
Voy a proponerme una terapia de choque, como esas que dicen que si tienes miedo a volar lo mejor es ir en la cabina del piloto (para ver mejor el fostión? :P)así que voy a tirar las cartas una vez a la semana y luego iré acortando el tiempo, hasta tirar una cada día y desaparezca la sensación de vacío.

Ahora sólo tengo que pensar a quién se las mando!!!

26 junio 2006

UNA SIERRA


Hay una etapa de mi vida que recuerdo como en penumbra, desordenada :), con imágenes raras en situaciones extrañas, una de esas imágenes es un tramo de la carretera que une mi casa con la de mi madre (Freud, dí algo).
Es la epóca SIERRA de mi vida.

Por aquel entonces pensé que lo tenía todo bajo control, que los demás no se enteraban de la misa la media, yo era lo más en cuanto a saber de mí.
Todas aquellas broncas con mi querida madre eran sólo culpa suya, yo sí sabía lo que pasaba, ella no.
Incluso my sister necesitaba ayuda psicológica, no yo. Y en un alarde de sabiduría y grandeza, acudí con ella a una de las sesiones de aquel psicólogo cuya principal virtud a mis ojos era la capacidad de hacer dinero en una hora.
Estamos hablando de la época en que el dinero era dinero, pesetas y no los escurridizos y feos euros.

Lo que más me chocó es que fuera argentino ¡! eso no es un tópico? lo segundo, la penumbra de su consulta.
Entramos y me preguntó acerca del "problema" de my sister... allí ví el cielo abierto! por fin alguien me preguntaba mi opinión!!! ays, con lo que yo sabía del asunto! y hablé y hablé y hablé.... hasta que me pidió hacer un pequeño test.
Ja! test a mí! vengaaa y vamos para bingo!
Cuando salí de aquel cubículo donde me metieron para que pusiera las cruces a la quiniela, el tipo se lo miró y me dijo: Ché, sentate un momento.

Los resultados del fast-test eran catastróficos! tengo una sierra en la cabeza!
Sí, una sierra, con un pico en cada momento del día. Ahora subo, ahora bajo, ahora subo, ahora bajo.

My sister pagó la consulta. Sí, era su regalo.
Me había preparado una encerrona porque veía que el estrés, la tensión de tenerlo todo bajo control, el carro del que tiraba, me estaba volviendo loca.
A ella la cosa le estaba yendo bien y veía lo que yo me negaba a aceptar.

Fue una catarsis.

Hablé del tema con Pepe (pseudónimo para denominar a mi marido :P), bueno más bien tuve un pico alto y se lo grité.
Fue suficiente para soltar por esta boquita lo que en realidad llevaba dentro, y decírselo a las personas adecuadas.
No volví al psicólogo. Pa qué? :P

A partir de entonces me quiero más, me mimo más y me doy cuenta de que la impermeabilización de los sentimientos no es buena del todo.
De vez en cuando vuelvo a ver ese tramo de carretera y repica en mi cabeza el sonido de un serrucho... OJO Eseté, no eres la mujer maravilla... aunque lo parezcas!!